El Derecho Laboral, el Derecho del Trabajo y el Derecho de la Seguridad Social o, simplemente, el Derecho Social está conformado por aquel conjunto de normas y principios que han de regir en las relaciones laborales entre empresario y trabajador dependiente, libre y por cuenta ajena. Por ende, regula entre otros muchos aspectos el despido del trabajador, que es una forma de extinción de la relación laboral y seguramente el origen del mayor número de consultas para un abogado laboralista.
El Derecho laboral hunde sus raíces en la Revolución Industrial, cuando el trabajador pasa de trabajar en su casa o pequeño negocio a trabajar para un empresario en una fábrica, con una maquinaria muy cara y con otr@s compañer@s. Las mujeres y los niños acceden al mercado laboral y las condiciones de trabajo son totalmente perjudiciales para la salud con jornadas laborales de 12 a 14 horas.
La Revolución Industrial es el germen de ideales como el marxismo o el anarquismo que critican y luchan contra este nuevo paradigma en que se explota y aliena al trabajador para obtener, dicho en términos del materialismo histórico de Karl Marx), una plusvalía de su trabajo, plusvalía que no se reparte con éste ni con el resto de la sociedad por cuanto los medios de producción son privados.
En consecuencia, los trabajadores se unen para fundar los primeros sindicatos y defender así condiciones de trabajo más dignas, mediante huelgas y revueltas, que son en su mayoría reprimidas con violencia. Se podría decir que tras cada logro del trabajador frente al empresario hay toda una historia no sólo de sudor sino también de sangre.
Algunos países, como España, ya al principio del siglo XX se dotan con sistemas de protección social (anterior al régimen de Francisco Franco, contrariamente a lo que se oye por ahí, estaba Alfonso XIII en el poder). Se instauran seguros de vejez, de maternidad y de accidentes administrados por El Instituto Nacional de Previsión (1908) fue el precursor del actual Instituto Nacional de la Seguridad Social (1978).
A esto se suman la Gran Guerra (1914-1939), conocida ahora como la I Guerra Mundial, y la Revolución Rusa en 1917 que termina en 1923 con el derrocamiento del régimen zarista imperial, la llegada de los bolcheviques al poder e instauración de la URSS, posteriormente vendría la II Guerra Mundial (1939-1945).
Los países de occidente deben hacer la competencia al comunismo para que sus ciudadanos no se vean desprotegidos en comparación con los de los países comunistas. Hay que evitar que el comunismo gane adeptos y por ello se reconocen, en nuevas constituciones con un calado profundamente social, derechos como el de asociación, reunión y huelga, así como la libertad de expresión. En España véase la malograda Constitución de 1931.
Nuestro Derecho Laboral es un Derecho tuitivo de los trabajadores, es decir, protege al trabajador, en Derecho Laboral rige la máxima in dubio pro operario, es decir: en caso de duda se fallará a favor del trabajador. Esta suerte de discriminación positiva intenta paliar la diferencia de poder entre trabajador y empresario. En países como EE.UU. nuestro Derecho Laboral y nuestros sistemas de previsión social serían tachados directamente de comunismo.
La obligación de un abogado laboralista o abogado especializado en Derecho laboral es conocer la normativa al respecto, principalmente: la Constitución; los tratados internacionales, especialmente los de la OIT (Organización Internacional del Trabajo); el Estatuto de los Trabajadores; La Ley General de la Seguridad social y la normativa que la desarrolla, el convenio colectivo aplicable a cada caso y por supuesto las cláusulas del contrato de trabajo.
El Derecho Laboral es muy importante a nivel social, afecta a casi todas las personas entre 18 y 67 años (las que denominamos “en edad de trabajar”).
La mayoría de personas, salvo aquellas que gozan de libertad financiera, se ven obligadas a trabajar para subsistir y, en función del gobierno de turno, la nueva normativa laboral sera más favorable a los trabajadores o más favorable al empresario. Esta obviedad hace del Derecho Laboral un Derecho en constante cambio y evolución, puesto que cada gobierno quiere imprimirle su propio sello. Por ello es importante que el abogado se especialice en Derecho Laboral para llevar estos casos.
El abogado laboralista es un profesional del derecho especializado en la relación entre empleadores y trabajadores. Su función principal es asesorar, representar y defender los intereses de sus clientes en materia de derecho laboral. Uno de los casos más comunes en los que interviene es el despido, que puede ser justificado o injustificado, dependiendo de las circunstancias y la legalidad de la decisión empresarial.
a) Análisis de la Legalidad del Despido.
El abogado comienza evaluando las causas del despido para determinar si cumple con la legislación laboral vigente. Para ello, revisa:
b) Negociación con la Empresa
Si el despido es cuestionable o injustificado, el abogado puede iniciar una negociación con la empresa para lograr una conciliación. Esto puede incluir:
c) Reclamaciones Administrativas
Si no se llega a un acuerdo en la negociación, el abogado asesora al trabajador para presentar una reclamación ante la autoridad laboral competente (como el Ministerio de Trabajo o los tribunales de conciliación).
d) Representación en Juicio
En caso de que el conflicto llegue a los tribunales, el abogado se encarga de:
Tras la intervención del abogado laboralista, el trabajador puede obtener diferentes resoluciones, entre ellas:
El abogado laboralista desempeña un papel clave en la defensa de los derechos del trabajador ante un despido. Su conocimiento del marco legal y su capacidad de negociación y litigio pueden marcar la diferencia en la obtención de una compensación justa o la reincorporación al empleo.
El acoso laboral, también conocido como mobbing, es una conducta sistemática de hostigamiento en el entorno de trabajo que afecta la dignidad, la salud y el desempeño de un trabajador. Ante esta situación, el abogado laboralista cumple un papel fundamental en la orientación, defensa y protección de los derechos del trabajador afectado.
a) Evaluación del Caso y Recopilación de Pruebas
El primer paso del abogado es analizar la situación del trabajador y recopilar las pruebas necesarias para sustentar la denuncia. Estas pueden incluir:
b) Asesoramiento Legal y Mediación
El abogado informa al trabajador sobre sus derechos y las posibles vías de acción. En algunos casos, puede intentar una **mediación con la empresa** para solucionar el conflicto sin necesidad de un proceso judicial.
c) Denuncia ante la Inspección del Trabajo
Si la situación no se resuelve internamente, el abogado ayuda a presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo o el organismo correspondiente. La inspección evaluará el caso y podrá sancionar a la empresa si se confirma el acoso.
d) Demanda Judicial
Si el acoso persiste o ha generado daños graves, el abogado puede interponer una **demanda ante los tribunales laborales** para solicitar:
3. Posibles Resoluciones
El abogado laboralista es un defensor clave en la lucha contra el acoso laboral. Su intervención no solo protege los derechos del trabajador, sino que también contribuye a erradicar prácticas abusivas en el entorno laboral, promoviendo espacios de trabajo más saludables y respetuosos.
La acción de reconocimiento en el ámbito laboral se refiere a la solicitud de un trabajador para que se reconozcan derechos derivados de su relación laboral, como la antigüedad, el tipo de contrato, la categoría profesional o la existencia de una relación laboral encubierta. En estos casos, el abogado laboralista desempeña un papel clave en la representación y defensa de los intereses del trabajador ante el empleador y las autoridades competentes.
a) Análisis del Caso y Recopilación de Pruebas
El abogado laboralista evalúa la situación del trabajador para determinar la viabilidad de la reclamación. Para ello, recopila pruebas como:
b) Asesoramiento Jurídico
El abogado explica al trabajador sus derechos y las opciones legales disponibles para lograr el reconocimiento de su situación laboral. Puede aconsejar sobre los beneficios de un acuerdo extrajudicial o la necesidad de acudir a los tribunales.
c) Negociación con la Empresa
En algunos casos, se puede intentar una negociación con el empleador para alcanzar un reconocimiento voluntario de los derechos del trabajador sin necesidad de un proceso judicial.
d) Presentación de una Reclamación Administrativa
Si la negociación no prospera, el abogado puede presentar una reclamación ante la Inspección de Trabajo o el organismo correspondiente para que se verifique la situación y se emitan sanciones o recomendaciones.
e) Demanda Judicial
Si es necesario, el abogado interpone una demanda ante los tribunales laborales solicitando el reconocimiento de los derechos del trabajador, que pueden incluir:
El abogado laboralista desempeña un papel fundamental en la acción de reconocimiento, garantizando que los derechos del trabajador sean respetados. Su intervención puede marcar la diferencia entre la precarización laboral y el acceso a condiciones justas de trabajo.
El salario es un derecho fundamental del trabajador y su impago o pago incorrecto puede generar serios problemas económicos y legales. Un abogado laboralista es el profesional encargado de asesorar y representar a los trabajadores que necesiten reclamar salarios adeudados, prestaciones no abonadas o derechos laborales incumplidos.
a) Análisis de la Situación y Recopilación de Pruebas
El abogado comienza evaluando la situación del trabajador y determinando si existe un incumplimiento por parte del empleador. Para ello, revisa:
b) Intento de Conciliación con la Empresa
Antes de acudir a instancias legales, el abogado puede intentar una negociación extrajudicial con la empresa para que esta pague lo adeudado sin necesidad de acudir a juicio.
c) Presentación de una Reclamación Administrativa
Si la empresa no responde, el abogado puede presentar una reclamación ante la Inspección de Trabajo, que investigará el caso y podría sancionar al empleador.
d) Demanda ante los Tribunales Laborales
Si el problema persiste, el abogado laboralista presenta una demanda judicial solicitando:
3. Posibles Resoluciones
El abogado laboralista juega un papel clave en la defensa de los derechos salariales de los trabajadores. Su intervención puede garantizar que el empleado reciba la compensación justa por su trabajo y que el empleador cumpla con sus obligaciones legales, contribuyendo así a la justicia en el ámbito laboral.
El derecho laboral establece normas que regulan la relación entre empleadores y trabajadores. Cuando estas normas son incumplidas, pueden surgir infracciones laborales, que pueden derivar en sanciones económicas, administrativas o disciplinarias. En estos casos, el abogado laboralista desempeña un papel fundamental en la defensa de los derechos de las partes afectadas, ya sea un trabajador sancionado injustamente o una empresa enfrentando una sanción.
a) Asesoramiento y Evaluación del Caso
El abogado analiza la situación para determinar si efectivamente ha ocurrido una infracción laboral y si la sanción impuesta es legal y proporcional. Para ello, revisa:
b) Defensa del Trabajador ante Sanciones Disciplinarias
Si un trabajador es sancionado por su empleador (por faltas, bajo rendimiento o incumplimientos), el abogado puede:
c) Defensa de la Empresa ante Infracciones Laborales
Si una empresa es sancionada por la Inspección de Trabajo por infracciones como impago de salarios, falta de contratos o incumplimiento de normas de seguridad, el abogado puede:
d) Recursos y Apelaciones
En ambos casos, si la sanción es desproporcionada o injusta, el abogado puede interponer recursos ante:
El abogado laboralista es clave en la protección de derechos en situaciones de infracciones y sanciones. Su labor permite garantizar un trato justo tanto para los trabajadores como para las empresas, asegurando el cumplimiento de la normativa laboral y evitando sanciones arbitrarias o excesivas.
La incapacidad laboral es una situación en la que un trabajador no puede desempeñar sus funciones debido a una enfermedad o accidente. Existen distintos tipos de incapacidades, como la temporal y la permanente, que pueden generar conflictos entre el trabajador, la empresa y la Seguridad Social. En estos casos, el abogado laboralista desempeña un papel fundamental en la protección de los derechos del trabajador y en la gestión de las reclamaciones relacionadas con prestaciones y reingresos laborales.
a) Asesoramiento sobre el Tipo de Incapacidad
El abogado orienta al trabajador sobre los distintos tipos de incapacidad:
b) Gestión de Prestaciones y Reclamaciones
Si el trabajador tiene dificultades para acceder a una prestación por incapacidad, el abogado puede:
c) Defensa ante Despidos por Incapacidad
En algunos casos, las empresas despiden a trabajadores por estar en situación de incapacidad. El abogado puede actuar para:
d) Recursos y Apelaciones Judiciales
Si la incapacidad es rechazada o el grado concedido es inferior al que el trabajador necesita, el abogado puede interponer recursos administrativos y, si es necesario, una demanda judicial para:
El abogado laboralista desempeña un papel esencial en la defensa de los derechos de los trabajadores en situaciones de incapacidad. Su intervención garantiza que el trabajador reciba las prestaciones adecuadas, pueda reincorporarse en condiciones justas o, en caso necesario, acceda a la compensación correspondiente, asegurando así su estabilidad económica y bienestar.
Un Abogado laboralista puede aconsejarte en cualquier cuestión relacionada con la relación laboral de los trabajadores y empresas.
Si tienes un problema Laboral
Envía un correo electrónico victorpanabogado@gmail.com
Especializado en Derecho Laboral para empresas y trabajadores.
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